miércoles, junio 08, 2005

saber vivir

lejos de una vida 'a pleno', en madrid todo sucede a un ritmo casi provinciano (lo de 'casi' es una forma de decir). (...) los quioscos -todos los quioscos- cierran desde la una y media hasta las cinco. la siesta, claro. ¿a quién se le ocurre ir a un quiosco a las cuatro de la tarde? sólo a un porteño hiperquinético pasado por la hiperquinesis de nueva york. (...) por supuesto, no sólo los quioscos cierran. también el resto de los negocios. por ejemplo, no me acuerdo qué oficina a la que tenía que ir cierra para el almuerzo y abre recién después de la siesta, de seis a ocho. dos horitas y a casa. (...) en las calientes horas del mediodía, sólo quedan abiertos los bares. (...) los españoles sí que saben vivir.