miércoles, junio 15, 2005

ir de pinchos

desaparecí por un rato. es que me fui a san sebastián a ver a mi hermano, y no tuve la banda ancha por unos días. (...) san sebastián es como el cannes español, con sus hoteles de lujo de los años veinte o treinta. sus playas llenas de la crema española haciendo topless o surf. llena también de franceses, que se cruzan la frontera buscando la buena comida del país vasco. (...) si alguien me pregunta qué hice allá, tengo que responder que fui un poco a la playa (no mucho) y que no paré de comer y beber. el txacolí (ese vino blanco tan parecido al champagne), los pinchos de pato, cangrejo, mejillones, cerdo y otras cosas. se come bien y barato. es que mi hermano, después de trabajar en gastronomía por unos años, se conoce la especialidad de cada uno de los miles de puestitos que hay en la parte vieja. (...) con cada pincho una caña o un txacolí, y al final de la jornada ya estás borracho.