martes, mayo 03, 2005

una sensibilidad moderna

me acuerdo de esas horas pasadas en la cama del cuarto de juli, en casa de sus padres. hablábamos (¿te acordás?) de literatura: kerouac, burroughs, y tal vez saer. de música: especialmente chet baker, pero también lou reed, y un trío muy raro, de cuyo nombre no quiero acordarme. aprendí mucho con ella. pero lo que aprendí no fue tanto sobre música ni literatura, quiero decir, no fueron nombres, autores, grupos, escritores (los nombres yo siempre los olvido). más bien aprendí (conocí) una sensibilidad moderna. no tanto un nuevo mundo, que a esa altura para mí ya no era tan desconocido, sino una manera de ver ese mundo. algo mucho más importante: una manera de estar tirado en la cama. es curioso: nueva york ya estaba presente en ese entonces.