viernes, abril 15, 2005

de tu querida presencia

el otro día me compré una gorra de esas verdes, de esas que venden en las tiendas de uniformes militares (se usan mucho acá en nueva york, y yo hace ya tiempo que me resigné a seguir las modas, al menos las que me gustan). tenía un miedo; el miedo de parecer o performar 'marine'. este país, en el que me toca por ahora vivir, es un país guerrero; y más de uno curte la onda 'marine'. pero mi miedo se desvaneció rápidamente. cuando lo vi a tomás, un amigo poeta portorriqueño con quien emprendimos la imposible e ingrata tarea de traducir al inglés la poesía de cucurto, éste me dijo que le gustaba mi look guerrillero/refugiado. (...) y así, cuando llegué el último al bar donde nos encontramos después de la conferencia, fui recibido por un coro de borrachos al son de "y aquí, se queda la clara..."