uno es uno y el paisaje
ayer, es decir, todos los días. (...) diez cincuenta y seis de la mañana. en una mano el café; en la otra, el paraguas y el cigarrillo. caminando a dos mil por hora por lafayette, haciendo equilibrio. (...) seis cuarenta y dos de la tarde. en una mano el teléfono; en la otra, el paraguas y el cigarrillo. caminando a dos mil por hora por university place. (...) hay gente que puede vivir con desenvoltura de fumador de opio, incluso en el medio de la calle florida. no es mi caso. no puedo evitar dejarme llevar por el paisaje. si todos corren, yo también corro. ¿pero hacia dónde? (...) a veces pienso -nunca lo había considerado- en la posibilidad de no vivir en una gran ciudad.
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