jueves, febrero 17, 2005

se me eriza la piel

cuando uno anda sin su psychokiller, como lo llama juli, uno se cansa de darle vueltas siempre al mismo asunto con esa sensación de que no se avanza, ni para atrás, ni para adelante. uno se termina aburriendo de uno mismo. a mí, por lo menos, me pasa eso. en esos casos, termino buscando respuestas afuera, en cualquier parte. y así comienza a emerger en mí el pensamiento mágico.

hoy, por ejemplo, me sentía como un erizo. entonces me puse a buscar en internet qué era de la vida del erizo (para ver si podía aprender algo de ella).

...inconfundible por el revestimiento de púas, sus potentes músculos cutáneos le permiten enrollarse, formando así una bola de púas contra la que sus enemigos naturales son prácticamente impotentes. (...) no tienen cuello y en su cabeza sobresalen unos ojos oscuros y pequeños (...) emite resoplidos y silbidos. camina mucho y sabe nadar muy bien. (...) habita bosques claros. (...) el índice de mortalidad causado por el hombre es alto, tanto en atropellos como al eliminarlo por creerlo perjudicial para la caza, igualmente es frecuente que muera envenenado. (...) su actividad la desarrolla fundamentalmente de noche y puede ser visto desde el atardecer al amanecer. (...) dispone de varios nidos distribuidos dentro del territorio, cambiando frecuentemente de nido...

no saqué muchas conclusiones de la vida del erizo. aunque un poco me identifico con ese enrollarse sobre sí mismo que impide a todo ser vivo acercársele a él. no sé si soy yo, no sé si es la ciudad, no sé si es la ciudad la que me pone así. (...) el otro día hablaba con víctor y él me contaba que había visto 'annie hall', una peli que trata sobre las diferencias entre la costa este y la costa oeste. podríamos decir, sobre las diferencias entre nueva york y california. lo que decía un personaje de la peli es que los neoyorquinos son como manhattan, quiero decir, como una isla, encerrados sobre sí mismos. (...) hablé con victor el lunes, el catorce. cuando lo llamé, él se estaba yendo con sarah, con quien ahora vive, a festejar el san valentín en algún restaurante californiano. yo mientras tanto me enrollaba sobre mí mismo en mi cuarto.

claro que uno puede enamorarse en nueva york. uno puede refugiarse en una pareja, enrollarse como un erizo pero de a dos. lo que cuesta es percibir, como decía el brasilero amigo de ceci, el amor en las calles. (...) love is not in the air. (...) ¿por qué mierda todo el mundo anda siempre con esa puta cara de 'estoy muy ocupado, lo que yo hago es muy importante'?

y lo peor... me estoy convirtiendo en un newyorkino. se me eriza la piel de pensarlo.

1 Comments:

Blogger BEnYi Max said...

viva la droga brother..

5:41 a. m.  

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